jueves, 18 de enero de 2018

EXAMEN DE COHERENCIA Y COHESIÓN RESUELTO ("DIANA QUER Y LA CULPA DE TODOS")

Diana Quer y la culpa de todos





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(…) Tras su desaparición se produjo tal cúmulo de suposiciones (…) que casi nadie quería pensar en un desenlace horrible y simplista: a Diana la había matado un tipo miserable, como tantos depredadores que cada año se pasean por el mundo segando la vida de alguna mujer. Y mientras ese desalmado hacía vida normal, muchos tejían historias imposibles de fugas juveniles, de huidas de película.

Los medios, las redes y la chismología se habían apresurado a hacer un retrato de la desaparecida que casaba muy bien con el arquetipo de la aventurera de la novela. (…).

No sabíamos si Diana estaba viva o muerta, pero sí que había padecido bulimia, que a veces discutía con su madre, que ella y su padre habían tarifado por asuntos relacionados con la custodia de las crías. Nada extraordinario, vaya, pero daba igual porque había que rellenar páginas de sucesos y minutos de tele. Mientras el paradero de Diana era una incógnita, el país entero sometía su entorno a una radiografía moral tan monstruosa, a un escrutinio tan detallado, que ninguna familia del mundo habría podido pasar con nota semejante examen.

Ahora que ha aparecido el cadáver de la pobre chica, nos damos cuenta de que Diana era una chica normal, y su familia una familia corriente, con sus luces y sus sombras, como todas las familias del mundo. Pero es demasiado tarde. Ya hemos multiplicado el dolor (…).

Miren, cuando una persona desaparece, las fuerzas de seguridad tienen la obligación de investigar hasta el trozo más pequeño de su vida, pues en un detalle insignificante puede estar la llave maestra de un caso. Pero los medios no tienen por qué hacer lo mismo. La familia de Diana no sólo la ha perdido a ella. Ha perdido su intimidad, su privacidad, su derecho a tener pequeños secretos. Quizá haya que hacer examen de conciencia. Quizá haya una parte de este espanto del que todos somos culpables.

Marta Rivera De la Cruz, El Español, 8 de enero de 2018


1.       Establecimiento del tema del texto, breve resumen de su contenido y descripción y explicación del esquema organizativo –partes temáticas constitutivas del texto y articulación de estas- (4 puntos).

2.       Comente los aspectos más relevantes de la cohesión gramatical en el texto. (3 puntos)

3.       Comente los aspectos más relevantes de la cohesión léxica en el texto. (3 puntos)






Vamos a comentar la coherencia del texto titulado “Diana Quer y la culpa de todos”, publicado en el periódico de tirada nacional El Español el pasado 8 de enero de 2018 por Marta Rivera de la Cruz.
En primer lugar, debemos definir el concepto de coherencia: propiedad textual que manifiesta las relaciones de significado de todos los elementos que componen el texto.
Seguimos con la expresión del tema del artículo. Este sería la reflexión sobre el comportamiento de la prensa y de la sociedad sobre la desaparición de Diana Quer.
En resumen, la autora cuenta todas las opiniones y suposiciones que hubo sobre la desaparición de Diana Quer y cómo han cambiado al aparecer la chica muerta. Anima a reflexionar sobre esta facilidad de inventar sobre la vida de las personas y a no inmiscuirse ni inventar datos sobre ellas y sus familias.
En cuanto a la estructura externa, podemos afirmar que el artículo se compone de dos partes: un titular (“Diana Quer y la culpa de todos”) y un cuerpo argumentativo de veintidós líneas divididas en cinco párrafos de desigual extensión.
Respecto a la estructura interna, podemos dividir el contenido del texto en tres partes: una introducción de la línea 1 a la 5, donde encontramos como idea principal la desaparición de Diana Quer y su desenlace y, como idea secundaria, las historias sobre dicha desaparición; una segunda parte que sería el desarrollo (líneas 6-16), que tiene como idea principal el desconocimiento sobre el paradero de la chica y, como idea secundaria, la información sobre la familia; y la última parte, la conclusión (líneas 17-22), donde la idea principal es la reflexión sobre el comportamiento de la prensa y de la sociedad y cuya idea secundaria es el trabajo de las fuerzas de seguridad y el de la prensa.
En esta última parte, podemos señalar la tesis, concretamente en las líneas 21 y 22: “Quizá haya que hacer… culpables”. Al encontrarla expresada, la clasificamos como tesis explícita. Y, al encontrarse al final del artículo, podemos afirmar que la estructura del mismo es sintetizante o deductiva.
La autora, para defender su tesis, se apoya en argumentos de ejemplificación, como lo dicho en las líneas 8-10 (información sobre la vida personal de Diana), y argumentos de contraste: en las líneas 3 a 5 compara la realidad con lo que pensaba la gente sobre su desaparición o huida; y en las líneas 11-13 contrasta la vida familiar de Diana con la de cualquiera de los lectores.
Por último, diremos que la progresión temática de este texto es de tema constante ya que aparece a lo largo de todo el texto el tema del comportamiento de la sociedad durante la desaparición de Diana Quer, completado por diferentes remas: 1) las historias inventadas, 2) los rumores, 3) la realidad y 4) la invitación a la reflexión después de todo esto.
Así pues, y para terminar, podemos afirmar que se trata de un texto coherente puesto que todos sus elementos están bien relacionados y el artículo presenta unidad de significado.

A continuación, pasamos a analizar la cohesión del artículo. Entendemos por cohesión la propiedad textual que relaciona los elementos lingüísticos del texto mediante mecanismos léxico-semánticos, gramaticales y lógicos.
Empezaremos analizando la cohesión léxico-semántica. En primer lugar, diremos que el texto presenta las siguientes recurrencias: “Diana” (titular, 2, 8, 11, 14, 19), “todos” (titular, 21), “mundo” (3, 16), “vida” (3, 18), “medios” (6, 19), “familia/s” (13, 15, 15, 16, 19), “examen” (13, 21), “chica” (14, 15), “pequeño/s” (18, 19), “ha perdido” (dos veces en la 20). De entre todas estas repeticiones, podemos señalar como palabras claves “Diana” y “familia”, puesto que recogen el significado global del texto.
También en lo referido a repeticiones, podemos encontrar, al menos, tres familias léxicas: la de “culpa” (titular”) y “culpables” (22); la formada por “desaparición” (1) y “desaparecida” (6); y la de “vida” (4) y “viva” (8).
En cuanto a sinónimos, apreciamos varias parejas y tríos: “suposiciones” (1) e “incógnita” (11); “tipo miserable” (2), “depredadores” (3) y “desalmado” (4), que serían sinónimos contextuales; “radiografía moral” (12), “escrutinio” (12) y “examen” (13); “normal” (15) y “corriente” (15); o “trozo” (18) y “parte” (22).
Respecto a los antónimos, no encontramos tantos ejemplos; aún así, podemos señalar los siguientes emparejamientos: “todos” (titular) y “nadie” (1), “viva” y “muerta” (en la 8),  “madre” y “padres” (ambos en la línea 9), “extraordinario” (10) e “insignificante” (18) o “luces” y “sombras” (ambos en la 15).
Por lo que concierne a la hiperonimia, podemos afirmar que no destaca mucho en el texto. Únicamente se aprecia el hiperónimo “persona” (17) con los hipónimos: “un tipo miserable” (2), “mujer” (3), “madre” (9), “padre” (9), “crías” (10) y “chica” (14).
Seguimos comentando los campos semánticos, donde encontramos algunos más significativos que otros respecto al contenido del mensaje. Por una parte, está el de la familia (13): “madre” (9), “padre” (9), “crías” (10). También vemos el de la prensa, con términos como “medios”, “redes”, “chismología” (los tres en la línea 6), páginas de sucesos” (10-11) y “tele” (11). Otro campo semántico es el de la cultura, con vocablos como “desenlace” (2), “historias” (4), “fugas juveniles” (4), “huidas de película” (4-5), “arquetipo” (7), “aventurera de la novela” (7). Asimismo, el campo semántico más importante sería el del caso de Diana Quer, donde incluimos palabras como “Diana Quer” (titular), “desaparición” (1), “suposiciones” (1), “desenlace” (2), “un tipo miserable” (2), “depredadores” (3), “desalmado” (4), “paradero” (11), “cadáver” (14), “dolor” (16), “fuerzas de seguridad” (17), “caso” (19).
Este último campo semántico se erigiría como isotopía léxica del texto, pudiendo añadirle términos como “viva” (8), “murta” (8), “madre” (9), “padre” (9), “custodia” (9), etc.
Para terminar, señalaremos algunas figuras retóricas destacables. Es el caso de las metáforas, que podemos encontrar en “tejían historias” (4), para expresar la creatividad en cuanto al paradero de Diana; “habían tarifado” (9) cuando habla de la custodia para criticar la falta de acuerdo entre los padres por la manutención de las hijas; “radiografía moral” (12) para hablar del análisis de su vida que se hizo a esta familia; “pasar con nota semejante examen”, relacionado con la metáfora anterior por parecer que esta familia tuviera que aprobar el examen de familia perfecta que tiene la sociedad; o “hacer un examen de conciencia”, donde compara la preparación para el sacramento de la reconciliación con la reflexión que debe hacer la sociedad sobre la conducta que ha mostrado ante este caso. Otras figuras que podemos apreciar, menos significativas, son el paralelismo y la anáfora de las dos últimas oraciones del texto: “Quizá haya...” (21-22).

Pasamos a continuación a analizar los mecanismos gramaticales y lógico-sintácticos que dan cohesión a este artículo.
En primer lugar, analizaremos las deixis o elementos de foricidad externa. Así pues, no encontramos ejemplos relevantes de deixis de lugar. Sí los hay de tiempo, de los que encontramos los adverbios “ahora” (14), “tarde” (16) y “ya” (16); el sintagma nominal “cada año” (3); y todos los verbos del texto, que comentaremos en su apartado correspondiente.
Para terminar de analizar las deixis, hablaremos de las de persona, que no predominan en el texto. Por un lado, vemos de emisor y receptor en los verbos en 1ª persona del plural (“sabíamos”, 8; “damos”, 14; y “somos”, 22) y en el pronombre personal “nos” (14). Y, por otro lado, encontramos un caso de deixis de receptor que, además, es deixis social, pues muestra la distancia o el respeto del emisor respecto al receptor: “miren” (17).
En segundo lugar, comentaremos las anáforas y las catáforas, es decir, la foricidad interna del texto. Así como no se aprecian catáforas relevantes, sí abundan las anáforas. Por una parte, las hay con el determinante posesivo “su”: en la línea 1 referido a “Diana Quer” (titular); en la línea 9, los dos referidos a “Diana” (8); en la 12, respecto a “Diana” (11); en la 15, también referido a “Diana” (14), etc.; y en plural “sus” en la línea 15 para referirse a “familia” en la misma línea. Otras anáforas se sirven del pronombre relativo “que”, como el de la línea 3 para hablar de “tantos depredadores” (2-3) o el de la 7 referido a “un retrato” (6). También vemos el uso de los pronombres personales “se” (en la 3 para referirse a “depredadores” y en la línea 6 para hablar de “los medios, las redes y la chismología”), “ella” (9) referido a “su madre” en la misma línea, y “la” (20), referido a “Diana” (19). La misma función cumple el sintagma “semejante examen” (13), que alude a “una radiografía moral tan monstruosa” y “un escrutinio tan detallado” en la línea anterior.
Seguidamente, señalaremos los ejemplos de elipsis que encontramos, los cuales no son muy abundantes. Las elipsis más recurrentes son las de sujeto, como vemos en “(Nosotros) no sabíamos...” (8), “a veces (Diana) discutía...” (8-9), “(nosotros) nos damos cuenta...” (14), “miren (ustedes)” (17), “(La familia de Diana) ha perdido...” (20). Igualmente podemos destacar algún caso de elipsis de verbo: con el sujeto incluido en “pero sí (sabíamos nosotros) que había padecido bulimia” (8) o solo del verbo en “Nada (era) extraordinario” (10).
En lo que respecta a las proformas, es posible afirmar que no predominan puesto que el vocabulario es rico y variado. Aún así, podemos señalar algún ejemplo, como “hacía” (4) en vez de “llevaba”, o “hacer” (19) en lugar de “actuar” o “comportarse”.
Comentamos a continuación el eje temporal del texto. El tiempo que predomina es el pretérito imperfecto de indicativo (“quería”, 1; “hacía”, 3; “casaba”, 7; “estaba”, 8; “discutía”, 9; “daba”, 10; “era”, 11, 14). También es significativo que haya otros pasados: pretérito perfecto simple (“se produjo”, 1), pretérito perfecto compuesto (“ha aparecido”, 14; “ha perdido”, 20), pretérito pluscuamperfecto (“había matado”, 2; “habían apresurado”, 6; “había padecido”, 8), condicional perfecto (“habría podido”, 13), presente de indicativo (“se pasean”, 3; “damos”, 14; tienen”, 17; “somos”, 22) y presente de subjuntivo (“haya”, 21 y 22). El predominio de los tiempos del pasado se debe a que la autora se está refiriendo a hechos del pasado que llegan al presente por el reciente hallazgo del cadáver de Diana y las repercusiones que tiene; por ello, vemos la cronología de los hechos gracias a los pasados y la llegada al presente, así como la invitación a la reflexión con el presente de imperativo (“miren”, 17).
Para terminar, señalaremos los conectores. La autora se sirve de conectores de ejemplificación (“como”, 2), de adición (“Y”, 3) y, sobre todo, de contraste: “mientras” (3 y 11), “pero” (8, 16 y 19).

Llegados a este punto en el que se ha terminado de analizar la cohesión en todos sus aspectos, podemos afirmar que se trata de un texto bien cohesionado, puesto que sus elementos lingüísticos están relacionados perfectamente de manera léxico-semántica, gramatical y lógico-sintáctica.

martes, 16 de enero de 2018

ARTÍCULO COMPLETO DEL EXAMEN

Diana Quer y la culpa de todos

De todas las personas que conozco, me parece que la única que creía que Diana Quer estaba muerta era yo. Tras su desaparición se produjo tal cúmulo de suposiciones, de teorías enrevesadas, de deducciones inverosímiles que casi nadie quería pensar en un desenlace horrible y simplista: a Diana la había matado un tipo miserable, como tantos depredadores que cada año se pasean por el mundo segando la vida de alguna mujer. Y mientras ese desalmado hacía vida normal, muchos tejían historias imposibles de fugas juveniles, de huidas de película.

Los medios, las redes y la chismología se habían apresurado a hacer un retrato de la desaparecida que casaba muy bien con el arquetipo de la aventurera de la novela. Ahí hay gato encerrado, decían todos. Esta se fugó para vivir su vida, aseguraban unos y asentían otros. No sabíamos dónde estaba Diana, pero sabíamos que sus padres se llevaban mal (¿y que pareja se lleva bien después de un divorcio?), que las relaciones con su hermana menor no eran perfectas (¿y qué hermanas adolescentes no pasan por un carrusel de amores y odios cincuenta veces al día?), que era un chica insegura y con algunos problemas (¿y qué chica jovencísima no los tiene?).

No sabíamos si Diana estaba viva o muerta, pero sí que había padecido bulimia, que a veces discutía con su madre, que ella y su padre habían tarifado por asuntos relacionados con la custodia de las crías. Nada extraordinario, vaya, pero daba igual porque había que rellenar páginas de sucesos y minutos de tele. Mientras el paradero de Diana era una incógnita, el país entero sometía a su entorno a una radiografía moral tan monstruosa, a un escrutinio tan detallado, que ninguna familia del mundo habría podido pasar con nota semejante examen.

Ahora que ha aparecido el cadáver de la pobre chica, nos damos cuenta de que Diana era una chica normal, y su familia una familia corriente, con sus luces y sus sombras, como todas las familias del mundo. Pero es demasiado tarde. Ya hemos multiplicado el dolor inaudito de la madre que pierde a su hija y ve la sombra de la sospecha en los ojos de quienes la miran. Ya hemos hecho al padre cómplice de un purgatorio del que una chica joven tenía que intentar escapar. Ya hemos convertido a la hermana menor de edad en otra pieza en un puzzle dantesco.

Miren, cuando una persona desaparece, las fuerzas de seguridad tienen la obligación de investigar hasta el trozo más pequeño de su vida, pues en un detalle insignificante puede estar la llave maestra de un caso. Pero los medios no tienen por qué hacer lo mismo. La familia de Diana no sólo la ha perdido a ella. Ha perdido su intimidad, su privacidad, su derecho a tener pequeños secretos. Quizá haya que hacer examen de conciencia. Quizá haya una parte de este espanto del que todos somos culpables.

Marta Rivera De la Cruz, El Español, 8 enero de 2018


martes, 9 de enero de 2018

RESUMEN DE LOS TIEMPOS VERBALES

Los tiempos verbales (1ª conjugación)


TIEMPOS SIMPLES
TIEMPOS COMPUESTOS


MODO
INDICATIVO



Presente
amo
Pretérito perfecto compuesto
he amado
Pretérito imperfecto
amaba
Pretérito pluscuamperfecto
había amado
Pretérito perfecto simple
amé
Pretérito anterior
hube amado
Futuro
amaré
Futuro perfecto
habré amado
Condicional
amaría
Condicional perfecto
habría amado
Presente
ame
Pretérito perfecto
haya amado
MODO
SUBJUNTIVO
Pretérito imperfecto
amara/amase
Pretérito pluscuamperfecto
hubiera/hubiese amado
Futuro
amare
Futuro perfecto
hubiere amado
MODO
IMPERATIVO
Presente
ama





COHERENCIA, COHESIÓN GRAMATICAL Y COHESIÓN LÉXICA DE "ESPAÑA SE PARARÍA SIN INMIGRANTES"

España se pararía sin inmigrantes

Sin inmigrantes, España se pararía. Muchos padres deberían reducir su jornada o renunciar al trabajo para criar a la prole. O para atender a sus ancianos. Además, deberían incluir en su jornada laboral la limpieza del centro de trabajo. La fresa se pudriría en Huelva y el tomate en Almería sin manos que los recogieran. En el súper, nos serviríamos directamente del almacén, a falta de reponedores en las estanterías. Adiós al boom inmobiliario, esta vez de verdad, por falta de mano de obra. Ni mencionar la pequeña reforma de casa. Imposible subir una bombona de butano a un tercero sin ascensor. En los bares, ni tostada “de manteca colorá”, ni café. Muchos tendrían que cerrar. Los ingresos de la Seguridad Social temblarían con ese español y medio que aportamos al mundo productivo cada pareja “de las de aquí de toda la vida”... Y así podríamos ir citando, una tras otra, las parcelas en las que marroquís, ecuatorianos, rumanos, bolivianos se han vuelto  imprescindibles.

La convivencia con los inmigrantes que han llegado a España buscando los empleos que nosotros no queremos o no podemos desempeñar nos ha aportado, además, otras cosas: palabras, colores, sabores, músicas, experiencias nuevas y sorprendentes. Conviene no olvidar nada de esto ahora que, en el fragor de la campaña electoral, solo hablamos de la inmigración como problema. Conviene recordarlo cuando conozcamos a alguien que tiene una empleada a la que no le paga la Seguridad Social o contrata una reformilla sin factura para su cuarto de  baño o alquila a precios astronómicos una vivienda a familia por habitación. Conviene recordar esos pisos atestados de gente cuando nos preguntemos por qué los inmigrantes invaden los parques los domingos.

La inmigración plantea desafíos. La convivencia los plantea siempre. Mucho más cuando se ponen en común universos lejanos, que estimulan el miedo atávico al diferente. Sobre todo cuando se otean dificultades y los más frágiles económicamente se disputan los servicios. Cerrar los ojos a esta realidad es un error, pero arreglarlo solo con mano dura es imposible.

Pepa Bueno, El Periódico, 14-02-2008







COHERENCIA
Comentaremos a continuación la coherencia del artículo “España se pararía sin inmigrantes” de Pepa Bueno, publicado en la prensa catala (El Periódico) el 14 de febrero de 2008.
El tema de este artículo es la importancia de los inmigrantes en España, especialmente, en el mundo laboral.
Por medio de muchos ejemplos, la autora nos muestra lo imprescindibles que son los inmigrantes en España, no solo laboralmente sino también a nivel cultural. Intenta hacer ver al receptor que se debe convivir con ellos y hay que darse cuenta de que no solo no son una molestia, sino que también aportan riqueza cultural.
En cuanto a la estructura externa, diremos que este texto se compone de un titular (“España se pararía sin inmigrantes”) y un cuerpo argumentativo de veintiocho líneas divididas en tres párrafos de desigual extensión.
Profundizando en el análisis, hablaremos de la estructura interna, donde podemos decir que el contenido se puede dividir en dos partes: una primera desde la línea 1 a la 23, donde se habla de los trabajos que desarrollan los inmigrantes y todo lo que nos aportan. Todos estos ejemplos de trabajos y aportaciones serían ideas secundarias que completarían la idea principal de la segunda parte. Esta estaría formada por el último párrafo (líneas 24-28) y la idea principal sería la importancia de la convivencia con los inmigrantes.
Esta misma idea da lugar a la tesis, en este caso, implícita: la necesidad de la convivencia de manera tolerante. Al encontrarse esta al final del artículo, podemos afirmar que la estructura del mismo es sintetizante.
La autora se apoya en diversos argumentos para defender esta tesis. Así encontramos, sobremanera, argumentos de ejemplificación, sobre todo en los dos primeros párrafos (“La fresa se pudriría en Huelva y el tomate en Almería sin manos que los recogieran”, 3-4; “nos serviríamos directamente del almacén”, 5; “Adiós al boom inmobiliario”, 6; “En los bares, ni tostada “de manteca colorá”, ni café”, 8-9; “palabras, colores, sabores, músicas, experiencias nuevas y sorprendentes”, 16-17; etc.). También utiliza el argumento de contraste cuando confronta lo que no tendríamos sin inmigrantes (primer párrafo) con lo que nos aportan (segundo párrafo).
Para terminar de analizar la coherencia, hablaremos de la progresión temática, la cual es de temas enlazados, puesto que del tema “Sin inmigrantes, España se pararía” pasa al rema de los ejemplos de lo que sucedería si no hubiera extranjeros. Este gran rema se convierte en tema para ofrecer un nuevo rema: todo lo que la convivencia con inmigrantes aporta (segundo párrafo). A su vez, este rema pasa a ser tema en el tercer párrafo para ofrece un nuevo rema: el enfrentarse a los desafíos que plantea la convivencia con otras personas.
Por todo ello, podemos afirmar sin temor que


COHESIÓN GRAMATICAL
Vamos a analizar la cohesión gramatical del texto titulado “España se pararía sin inmigrantes”. Antes de nada, debemos definir el concepto de cohesión: se trata de la propiedad textual por medio de la cual cada enunciado se relaciona con los demás mediante procedimientos léxico-semánticos, gramaticales y lógico-sintácticos.
A continuación, seguimos analizando los procedimientos que conforman la parte gramatical y lógico-sintáctica de la cohesión.
Comenzamos con las deixis. En cuanto a deixis de tiempo, podemos encontrar varios ejemplos, como los sintagmas nominales “esta vez” (6) y “toda la vida” (11), los adverbios “ahora” (17) y “siempre” (24), y los tiempos verbales, que serán analizados más adelante. No ocurre lo mismo con la deixis espacial, de la que apenas encontramos ejemplos: “aquí” (11).
Respecto a la deixis de persona, podemos señalar que únicamente aparecen deixis de emisor y receptor juntos, tanto en forma de pronombre personal (“nos”, 5, 15, 22; “nosotros”, 15) como en los morfemas verbales de persona y número (“serviríamos”, 5; “aportamos”, 10; “podríamos”, 11; “queremos”, 15, “podemos”, 15; “hablamos”, 18; “conozcamos”, 19; “preguntemos”, 22).
Otro mecanismo de cohesión gramatical son las referencias endofóricas, entre las que destacan las anáforas. Aquí vemos anáforas con determinantes posesivos: “su” (1 y 3, referido a “padres”) o “sus” (2, referido a “padres”); con los pronombres personales: “los” (4, referido a “tomate” pluralizado), “le” (19, sobre “empleada”) o “lo” (28, para referirse a “esta realidad”); el indefinido “muchos” (9) para referirse a “los bares” o el demostrativo “esos” (22) para “una vivienda a familia por habitación”, también pluralizado); además de los relativos, que predominan en el texto: “que” (18, para “ahora”; 19, para referirse a “alguien”; 19; par “una empleada” o la de la línea 25 para “universos lejanos”).
También podemos señalar varios casos de catáforas: los indefinidos “una y “otra” en la línea 11 para dar paso a “parcelas en… imprescindibles”, o el sintagma nominal “otras cosas” (16) refiriéndose a lo que sigue a los dos puntos.
Otro elemento de cohesión gramatical es la proforma, de la que no se aprecian ejemplos relevantes en este artículo.
Asimismo, lo es la elipsis, de la que sí encontramos numerosas muestras. Por un lado, vemos elipsis de sujeto: “(muchos padres) deberían incluir” (3), “(nosotros) nos serviríamos” (5), “(nosotros) no podemos desempeñar” (15), “(nosotros) solo hablamos” (18), “(nosotros) no conozcamos” (19), “(nosotros) nos preguntemos” (22); de verbos: “(deberían) renunciar” (2), “el tomate (se pudriría) en Almería” (4), “(sería) imposible subir” (7); de partes de la oración: “(nosotros tendríamos que decir) adiós al boom” (6); y de partes del predicado: “en los bares (no habría) ni tostada” (8) o “(a alguien que) contrata” (20).
Respecto al eje temporal, podemos señalar como predominante el presente de Indicativo, por tratarse un hecho actual (“aportamos”, 10; “queremos”, 15; “podemos desempeñar”, 15; “conviene”, 17; “paga”, 20; “invaden”, 23; “plantea”, 24; “se otean”, 26; “es”, 28). Este tiempo aparece combinado con el condicional (“se pararía”, 1; “deberían”, 1 y 3; “se pudriría”, 4; “serviríamos”, 5; “tendrían”, 9) y el pretérito imperfecto de Subjuntivo (“recogieran”, 4) para hacer notar ciertas suposiciones. Algo parecido ocurre con los pretéritos perfectos compuestos de Indicativo, que aparecen para hacer alguna referencia al pasado: “han llegado”, 14).
Por último, analizaremos los conectores. Entre ellos, encontramos de adición: “además” (3 y 16), “y” (11), “ni” (7); de contraste: “pero” (28); y de matiz enfatizador: “sobre todo” (26).

Por todo ello, se constituye este como un buen texto cohesionado a nivel gramatical.


COHESIÓN LÉXICO-SEMÁNTICA
Pasamos a continuación a comentar la cohesión léxico-semántica. Comenzamos con la recurrencia. Entre las palabras que más aparecen destacamos: “España” (titular, 1, 14), “inmigrantes” (titular, 1, 14, 23), “convivencia” (14, 24) y “plantea” (24, dos veces). De entre ellas, podemos señalar “inmigrantes” y “convivencia” como palabras clave del texto.
También en lo relativo a repeticiones, señalaremos casos de familias léxicas: “España” (1) y “español” (10), “inmigrantes” (1) e “inmigración” (24), y “reforma” (7) y “reformilla” (20).
En cuanto a la sinonimia, encontramos las siguientes parejas: “jornada laboral” (3) y “trabajo” (3); “trabajo” (3) y “empleo” (15), “problema” (18) y “dificultades” (26). También vemos ejemplos de antónimos: “inmigrantes” (1) y “las de toda la vida” (12); “olvidar” (17) y “recordar” (22), y los antónimos contextuales “inmigración” (24) y “convivencia” (24).
Respecto a la hiperonimia, encontramos pocos casos, entre ellos el de “España” (1) como hiperónimo y “Huelva” y “Almería” (4) como hipónimos; el hiperónimo “vivienda” (21) con los hipónimos “casa” (7) y “pisos” (22). También vemos el hiperónimo “inmigrantes” (1) con sus hipónimos: “marroquís”, “ecuatorianos”, “rumanos” y “bolivianos” (12); así como el hiperónimo “familia” (21) con los hipónimos “ancianos” (2) y “pareja” (10).
Pasamos ahora a los campos semánticos. Por una parte, tenemos el de la “vivienda” (21) con términos como “reforma” (7), “casa” (7), “pisos” (22) y “habitación” (22). Por otra, el de lo que “nos ha aportado (la inmigración)” (15-16): “palabras”, “colores”, “músicas”, “experiencias nuevas y sorprendentes” (16-17). También vemos el del “trabajo” (2): “jornada” (2), “centro de trabajo” (3), “reponedores” (5), “mano de obra” (6), “empleada” (19), “Seguridad Social” (29), “factura” (20). Otro campo semántico es el de los “bares” (8): “tostada” (8), “café” (9). Y también el del cuerpo humano: “mano” (28) y “ojos” (27).
De entre todos ellos, podemos señalar como isotopía léxica el campo semántico del trabajo, al que podríamos unir términos como “reducir” (1), “recogieran” (4), “contrata” (20), “alquila” (21).
Para terminar este análisis, hablaremos de las figuras retóricas. En la línea 4 vemos una metonimia (“sin manos que los recogieran”); en el segundo párrafo encontramos una anáfora unida a un paralelismo (“Conviene…”: 17 y 18), y un metáfora en la línea 26: “otean dificultades” (quiere expresar que se presagian las dificultades).

Así pues, también a nivel léxico-semántico demuestra este texto estar bien cohesionado.


lunes, 8 de enero de 2018

COHERENCIA DE "CONTRA LA TRISTURA"

“CONTRA LA TRISTURA”

Vamos a comentar la coherencia del artículo titulado “Contra la tristura”, de Vicente Verdú, publicado en el periódico de tirada nacional El País el 23 de marzo de 2001.
Antes de analizarla, definiremos coherencia como la propiedad de todo texto que lo dota de unidad semántica e informativa que permite percibir su significado global.
Empezaremos enunciando el tema como una advertencia ante la plaga actual causada por la confusión entre depresión y tristeza. En resumen, el texto habla de que las mujeres sufren más depresiones que los hombres y da una serie de causas o razones por lo que esto sucede. Además, trata de que se confunde depresión con infelicidad, por lo que se les da el mismo tratamiento médico. Por último, relaciona la depresión con la calidad de vida, por lo cual se alude a ella como una de las grandes plagas de nuestro siglo.
Respecto a la estructura externa, este artículo se compone de dos partes: un titular (“Contra la tristura”) y un cuerpo argumentativo de cuarenta líneas divididas en cuatro párrafos de parecida extensión.
En cuanto a la estructura interna, vemos que el contenido se puede dividir entre partes: una primera de la línea 1 a la 3, donde se plantea la pregunta (sería una idea principal); otra de la línea 3 a la 32, donde manifiesta todas las causas y razones para responder a la pregunta planteada en la introducción; estas causas serían ideas secundarias. El resto, de la línea 33 a la 40, encontramos la conclusión, donde se reafirma la idea principal de la primera parte.
La tesis de este texto la podemos encontrar al final del mismo: “La depresión es una de las grandes plagas…”, por lo que, por un lado, se trata de una tesis explícita y, por otra, la estructura del texto es sintetizante.
Esta tesis se apoya en una serie de argumentos: los hay de datos y estadística, cuando habla del número de mujeres deprimidas (líneas 3-4) y cuando comenta lo de las plagas (líneas 38-39); también aparecen argumentos de ejemplificación: los sentimientos de las mujeres y la solución ante la depresión; por último, también encontramos un argumento de autoridad en las líneas 36-37 (Eric Fromm).
Para terminar el análisis de la coherencia, comentaremos la progresión temática. Esta es de temas enlazados: comienza con el tema de que las mujeres se deprimen más que los hombres, del cual parte el doble rema de las guerras y de que las mujeres son más exigentes, ambiciosas, preocupadas… Este rema se convierte en tema para dar lugar el rema de la respuesta de los médicos. Cuando se transforma en tema, da paso al rema de que la depresión y la infelicidad no es lo mismo. Finalmente, este rema pasa a ser tema y presenta como rema el hecho de que la depresión es la gran plaga del siglo XXI.
Concluimos afirmando que tenemos ante nosotros un texto coherente, bien construido y cuyos elementos lingüísticos dan lugar a un texto con significado global.



COHERENCIA DE "ESPAÑA SE PARARÍA SIN INMIGRANTES"

"ESPAÑA SE PARARÍA SIN INMIGRANTES"

La coherencia es una propiedad por la que el texto se nos presenta como una unidad semántica e informativa poseedora de un significado global. Es decir, nos permite entender el discurso como una unidad temática que contiene una lógica progresión de contenidos. Así pues, para constatar que el presente texto es coherente, examinaremos en primer lugar la organización de las ideas, redactaremos a continuación un breve resumen y determinaremos para concluir el tema.

Publicado el catorce de febrero de 2008 en el diario "El Periódico”, el texto que nos disponemos a comentar, titulado “España se pararía sin inmigrantes”, pertenece al ámbito periodístico y en él se incluye la firma de la autora, por lo que deducimos que se trata de un artículo de opinión en el que Pepa Bueno expresa su punto de vista sobre un tema actual y de especial relevancia para la comunidad.

Dicha columna se estructura externamente en un título —que funciona como indicador catafórico, pues nos anticipa el hilo temático dominante— y tres párrafos compuestos por múltiples enunciados. En cuanto a la distribución de las ideas, es decir, la estructura interna, distinguimos tres partes constitutivas:

  •  En la introducción o planteamiento —que abarca únicamente la primera oración— se incide en la necesidad de contar con los inmigrantes para gozar de un próspero desarrollo socio-económico, lo cual constituye la idea principal del artículo.
  •  El desarrollo (líneas 1-16) es una secuencia eminentemente argumentativa y en ella se alegan múltiples razones que validan la tesis anteriormente formulada. En primer lugar, la articulista nos ofrece en el primer párrafo variados argumentos de ejemplificación que aluden a algunos de los trabajos que están ejerciendo los inmigrantes: si estos no desempeñaran dichas ocupaciones, muchos aspectos de nuestra vida sufrirían una modificación (renunciaríamos al trabajo para cuidar a nuestros mayores, limpiaríamos las propias empresas en las que trabajamos, subiríamos nuestra propia bombona de butano...). En segundo lugar, incorpora datos estadísticos en las líneas 7 y 8, en las que se menciona a ese “español y medio” que aportan al mundo productivo las parejas nacionales, lo cual hace referencia al bajo índice de natalidad que tendría nuestro país si no fuera por los inmigrantes. 
  • En el segundo párrafo, Pepa Bueno recurre a generalizaciones indiscutibles, es decir, a verdades evidentes, cuando afirma que los inmigrantes enriquecen España desde el punto de vista cultural, a pesar de que este fenómeno lo veamos como un problema.

 Finalmente, en la secuencia de conclusión (cuatro últimas líneas), la autora plantea un reto para la raza humana: en épocas de escasez laboral y económica, debemos aprender a convivir, no a solucionar el problema con medidas que atenten contra los extranjeros.

Con respecto al tipo de organización estructural, nos inclinamos por un esquema analítico. Mediante este, la autora sostiene al principio una idea general, la cual es desarrollada con posterioridad con una serie de argumentos que generan una reflexión final.

Por otra parte, el resumen de “España se pararía sin inmigrantes” podría redactarse de la siguiente forma: Los trabajadores inmigrantes propician que España funcione bien laboral y económicamente. Sin ellos, no podríamos mantener las comodidades de la sociedad del bienestar. Además, la convivencia entre culturas añade nuevos hábitos y gustos que no han de interpretarse como inconvenientes, sino como un reto. La solución a este desafío, sin embargo, no debe ser trazada únicamente con actuaciones severas contra el extranjero. Así pues, la autora del texto plantea una defensa del fenómeno de la inmigración para el buen funcionamiento económico, laboral y cultural de España, lo cual constituye el tema del artículo.

COHESIÓN GRAMATICAL DE "GOOGLE NO ES EL PROBLEMA"

“GOOGLE NO ES EL PROBLEMA”

En primer lugar analizaremos la cohesión del texto “Google no es el problema”, escrito por Vicente Lozano y publicado en el diario El Mundo el 15 de febrero de 2014.
La cohesión puede definirse como la serie de mecanismos que unen los elementos lingüísticos del texto. En este caso nos centraremos en la cohesión gramatical, la cual podemos ver reflejada en el texto mediante elementos, por ejemplo, de foricidad.
En primer lugar, vemos la aparición de deixis, elementos referidos al “exterior” del texto. Como ejemplo de deixis de espacio no encontramos ningún caso. -sin embargo, sí existe deixis temporal en “anoche” (14). Y, por último, encontramos “repito” (18), “nos” (21) o “hemos empezado a plantearnos” (22-23) como ejemplos de deixis de persona. Aquí podemos señalar las de emisor ("repito") y las de emisor y receptor juntos (el pronombre personal "nos" y los morfemas de persona y número en "hemos empezado").
Pasando ahora a comentar los elementos de foricidad del “interior” del texto encontramos, por un lado, anáforas, como por ejemplo “que” (línea 1) y “ese dinero” (3-4) referidos a “los ¿30-50? millones de euros” (1), “en los que” (6) referido a “países” (6), “sus” y “los que” (8) refiriéndose a “los periódicos” (7-8), “lo” (8) refiriéndose a “decirle a Google que no indexara sus contenidos” (8), “sus” refiriéndose a “los agregadores” (11), “allí” (16) referido a “Estados Unidos” (15), “el tema” (17) referido a “tasa Google” (16) o “que en España…” (22-23), y “que, desde luego, no pasa…” (23-24) que se refiere a “reconversión profunda”.
Por otro lado, encontramos catáforas como “decirle”, referido a “Google” (ambas en la línea 8), “la tasa” y “esa tasa” (líneas 6 y 7 respectivamente) referidas a “tasa Google” (16 y 21) o “la cuestión fundamental” (21-22) referida a “la prensa necesita… empezado a plantearnos” (22-23).
Cabe destacar también la existencia en el texto de elipsis como son: elipsis del sujeto gramatical como en “se puede convertir” (línea 4,) donde faltaría “ese dinero”; “volvieron” (l. 9), donde faltaría “los periódicos”; “solo se distribuyera” (14), donde faltaría “ese dinero” o en “apenas hemos empezado a plantearnos” (22-23), donde faltaría “nosotros”. Además aparecen otras elipsis como: “medios (de comunicación) españoles (1), “(habrá que ver) quién va a decidir” (20), “en virtud de qué criterios (se pone en práctica el cobro y la distribución de la tasa)” (21) o “sea del Estado o (sea) de unas empresas…” (23-24).
Aparecen también lo que denominamos proformas, como “se puso” (l. 7), “está” (16), “pasa” (23) o “cuestión” (l. 21).
En cuanto a los conectores, encontramos varios como: “por ejemplo” (l. 7), que sería de ejemplificación; “pero” (líneas 12 y 21), que sería de oposición de ideas, o “y” (líneas 16 y 23) que sería de adición de ideas.
Comentando ahora el eje temporal, vemos que predomina el presente y las formas de pretérito perfecto simple y algo menos, el compuesto. Esto nos indica que es un tema actual pero utiliza los pasados para darnos ejemplos de hechos anteriores. También aparecen condicionales y futuros para enmarcar la futura importancia del hecho.
Para acabar, comentaremos la progresión temática del texto, que en este caso es de tema constante ya que, a partir del proyecto de reforma del Gobierno, nos ejemplifica lo ocurrido tras esta reforma en diferentes países como Alemania o Francis, lo que constituye los remas.


"Y, SI ES PRECISO, LOS JUECES" - ANÁLISIS DE LA COHERENCIA Y DE LA COHESIÓN

Y si es preciso, los jueces

Da lo mismo que los afectados sean cien mil o quinientos mil. Es igual que representen el 2 o el 3 por ciento del total de jóvenes entre 15 y 24 años. La anorexia es una enfermedad que provoca la alarma social y que amenaza con ser la más estúpida de las epidemias del siglo XXI.

Aunque los últimos datos de la Consejería de Sanidad de Madrid y del Insalud señalan que en los últimos años se han estabilizado los ingresos por anorexia, la delgada línea roja que separa la búsqueda del ideal de belleza de la tragedia devastadora obliga a intensificar las líneas de alarma y a actuar en diversos frentes.

El primero es la educación. Familias y colegios tienen que actuar unidos ante un problema que sólo puede solucionarse si se ataca precozmente. Especialmente cuando, por falta de información, no se reconocen comportamientos y actitudes que acabarán en un problema de enorme gravedad. La salud es una disciplina que debe potenciarse en los centros educativos.

El segundo es la acción social. Desde el Ministerio de Sanidad y las instancias interesadas hay que investigar las causas y las consecuencias del problema para reducirlo al mínimo. Es necesaria una presión social sobre las televisiones, públicas y privadas, para que no den cabida en sus programas a quienes defienden, promueven o imponen modelos de belleza que incitan a la anorexia. Lo mismo cabe decir de diseñadores, publicistas y anunciantes. Por último, la formación de profesionales sanitarios y sociosanitarios y la dotación de servicios médicos especializados parece imprescindible.

Y, finalmente, queda el recurso a la acción judicial. Desde hace algún tiempo, un juez de Barcelona, a petición de las familias, ordena el internamiento de muchachas cuya vida se encuentra en peligro. Simultáneamente se ha denunciado en Madrid el crecimiento de las familias que eluden cuidar a personas incapaces y cuyo patrimonio administra la Agencia para la Tutela de Adultos, dependiente de la Consejería de Sanidad y Asuntos Sociales. Estamos ante problemas sociales que reclaman, cuando es imprescindible, la actuación de la Administración de Justicia. No hablamos de problemas alimentarios, sino de una autodestrucción inconsciente.

Enrique López Francos, La Razón, 28 de marzo de 1999




COHERENCIA (encontrada en Internet)
El texto que a continuación vamos a comentar pertenece a Enrique López Francos y fue publicado en el diario La Razón el 28 de marzo de 1999.
El tema que trata es la exposición de medidas para combatir la anorexia y la defensa del recurso a la acción judicial cuando sea imprescindible.
En segundo lugar, resumiremos el contenido del texto:
La anorexia es un grave problema social que requiere el uso de una serie de medidas para combatirla. Existen tres tipos de medidas: educativas (desde la familia y la escuela), sociales (ejerciendo presión sobre las televisiones, publicistas y diseñadores) y judiciales: cuando todo lo demás falla, la acción judicial está justificada para evitar la autodestrucción del individuo.
En relación con el contenido del texto y, sobre todo, con la disposición estructural del mismo, podemos diferenciar tres partes. La introducción ocupa los dos primeros párrafos y en ella se explica que lo importante no es el número de afectados sino la gravedad de la anorexia, considerada como enfermedad. Además, en el segundo párrafo, se incide en que, a pesar de que ha descendido el número de ingresos por anorexia, hay que enfrentarse a ella para erradicarla. En esta primera parte, como ideas secundarias, encontramos los datos numéricos  concretos y la metáfora la delgada línea roja (línea 7), que se utiliza para intensificar el extremismo de esta enfermedad.
En el desarrollo (líneas 9-26) se exponen tres de las medidas con las que se puede hacer frente a la anorexia. En el tercer párrafo se hace referencia a la necesidad de una actuación conjunta entre las familias y los colegios para informar a los jóvenes de este problema. Seguidamente, en el cuarto párrafo, se incide en que otro de los frentes sería la acción y presión social sobre las televisiones públicas y privadas para que no fomentaran modelos de belleza que inciten a la anorexia. En el quinto párrafo se señala que, como último recurso, habría que acudir a la acción judicial. Esta última medida se ilustra con varios ejemplos: el caso del juez de Barcelona y el de la Agencia para la Tutela de Adultos.
La conclusión, que compone la tercera parte del texto, aparece en las últimas líneas (26-28): la anorexia no se trata de un problema alimentario sino de una autodestrucción inconsciente del ser humano y este hecho justifica que la Justicia pueda actuar. Esta es la tesis del texto, puesto que las dos medidas anteriores ya son conocidas y algunas ya se han aplicado desde hace tiempo.
Esta estructuración del texto en partes refleja un esquema sintetizante o inductiva, ya que se parte de aspectos particulares para llegar a la tesis, que cierra el texto, y es claramente explícita: nos encontramos ante problemas sociales que reclaman, cuando es imprescindible, la actuación de la Administración de justicia. No hablamos de problemas alimentarios, sino de una autodestrucción inconsciente.
Para defender y reforzar la tesis defendida, se proponen una serie de argumentos basados en datos (especialmente en los dos primeros párrafos), generalizaciones indiscutibles (tercer y cuarto párrafos) y ejemplificaciones (último párrafo).
El primer tipo de argumento se concreta en los datos numéricos que aporta sobre el número de afectados: cien mil o quinientos mil, 2 o 3% del total de jóvenes entre 15 y 24 años (líneas 1 y 2); los datos de la Consejería de Sanidad y del Insalud sobre la estabilización de los ingresos (líneas 5 y 6); el caso del juez de Barcelona (21-23), que autoriza el ingreso de las personas que padecen anorexia y el aumento de las familias que no cuidad a los discapacitados, tal como muestra una denuncia. El argumento de analogía asimila la actuación de la Agencia para la Tutela de Adultos con la actuación judicial en el caso de la anorexia (l. 23-26). Por último, se recurre a una serie de generalizaciones indiscutibles aceptadas por la mayoría: la anorexia provoca alarma social (primer párrafo), la salud debe potenciarse en la escuela (tercer párrafo), la televisión y la publicidad colaborar a fomentar la anorexia (cuarto párrafo).


OTRO ANÁLISIS DE COHERENCIA
Vamos a analizar los aspectos que dan coherencia al artículo titulado “Y, si es preciso, los jueces”, de Enrique López Francos, publicado en el periódico diario La Razón el 28 de marzo de 1999.
Este artículo trata el tema de la anorexia, concretamente los datos y las formas de solucionarla. Podríamos enunciarlo así: “La anorexia: datos y formas de solucionarla”.
Resumiendo el texto, diremos que, ante el aumento de casos de anorexia y la alarma social que ello provoca, el autor propone tres frentes para luchar en contra de ella. El primero es la educación, unión de familia y colegio, para fomentar la salud. El segundo es la acción social (Ministerio de Sanidad, televisión, publicistas, enunciantes y diseñadores; formación de profesionales sanitarios y sociosanitarios; y dotación de servicios médicos especializados, concretamente). Y, por último, la acción judicial.
Externamente, el texto se compone de un titular (“Y, si es preciso, los jueces”) y un cuerpo, el cual consta de veinticuatro líneas divididas en cinco párrafos de desigual extensión.
A nivel interno, podemos dividir el texto en dos partes. La primera abarcaría los dos primeros párrafos, donde encontramos la tesis del texto (la necesidad de entender la anorexia como un problema social para poder darle una correcta solución desde la implicación de distintos frentes). La segunda parte estaría formada por los tres párrafos restantes, ya que en cada uno de ellos se nos explica cada uno de los tres frentes que se nos enuncian en la primera parte (la educación, la acción social y la acción judicial).
Puesto que hemos localizado la tesis en el primer párrafo, aunque de manera implícita, y hemos visto su desarrollo a lo largo de los tres párrafos siguientes, podemos decir que la estructura del texto es analizante o deductiva.
En relación a la estructura interna, podemos hablar de la progresión temática del texto. Esta es de temas derivados, ya que la información nueva que se da sobre el tema inicial (el aumento de casos de anorexia) contiene, en este caso, tres subtemas, que se corresponden con los tres frentes de actuación contra la anorexia (educación, acción social y acción judicial), los cuales aparecen desarrollados.
Dicho de otra manera, presentamos el siguiente esquema explicativo:
1.       Datos sobre la anorexia
1.1.    Epidemia del siglo XXI
1.2.    Hay que actuar para combatirla
2.       Frentes en los que actuar
2.1.    Educación
2.1.1. Familias
2.1.2. Colegio
2.2.    Acción social
2.2.1. Ministerio de Sanidad
2.2.2. Televisiones
2.2.3. Diseñadores, publicistas y anunciantes
2.2.4. Formación de profesionales sanitarios y sociosanitarios
2.2.5. Dotación de servicios médicos especializados
2.3.    Acción judicial
2.3.1. Administración de Justicia
Para terminar con el análisis de la coherencia, hablaremos de los argumentos en los que el autor apoya su tesis. Dichos argumentos podemos agruparlos en datos y cifras por una parte y, por otra, de ejemplificación. En el primer grupo encontramos: “represente el 2 o el 3 por ciento del total de jóvenes entre 15 y 24 años”, líneas 1-2; “en los últimos años se han estabilizado los ingresos por anorexia”, línea 5) y en el segundo grupo, “un juez de Barcelona” (línea 18), “en Madrid” (línea 20), “la Agencia para la Tutela de Adultos” (línea 21), “la Consejería de Sanidad y Asuntos Sociales” (línea 22).


OTRO ANÁLISIS DE LA COHERENCIA (Carmen Xirivella)
El texto de Enrique López Francos, “Y si es preciso, los jueces”, trata el tema de las medidas para combatir la anorexia (defendiendo el recurso a la acción judicial cuando sea imprescindible).
En resumen, la anorexia es un grave problema social que requiere el uso de una serie de medidas para. Hay tres tipos de medidas: educativas (desde la familia y la escuela), sociales (ejerciendo presión sobre las televisiones, publicistas y diseñadores) y judiciales: cuando todo lo demás falla, la acción judicial está justificada para evitar la autodestrucción del individuo. El título del texto, remático, ya apunta a esta tercera medida y a la tesis defendida por el autor.
En cuanto a la estructura interna, el texto se divide en tres partes. La introducción ocupa los dos primeros párrafos: en el primero el autor explica que no importa el número de afectados sino que la anorexia es una grave enfermedad de nuestro tiempo; en el segundo párrafo indica que, a pesar de que ha descendido el número de ingresos por anorexia, hay que enfrentarse a ella para erradicarla. Como ideas secundarias de esta parte tenemos los datos numéricos concretos y las metáforas empleadas (delgada línea roja...). En el desarrollo (líneas 9-26) el autor expone tres de las medidas con las que se puede hacer frente a la anorexia. En el tercer párrafo del texto nos habla de que habría que actuar, en primer lugar, desde la educación, de tal forma que familias y colegios actúen conjuntamente para informar a los jóvenes de esta enfermedad. El cuarto párrafo incide en que otro de los frentes sería la acción y presión social sobre las televisiones públicas y privadas para que no fomentaran modelos de belleza que inciten a la anorexia. En el quinto párrafo se expone que, como último recurso, se accedería a la acción judicial. Como ideas secundarias destacan el ejemplo del juez de Barcelona y de la Agencia para la Tutela de Adultos. La conclusión está en las últimas líneas (26-28): no se trata de un problema alimentario sino que el ser humano se autodestruye inconscientemente, lo que justifica que la Justicia pueda actuar. En realidad, ésta es la tesis del texto, puesto que las dos medias anteriores ya son conocidas y algunas ya se vienen aplicando desde hace tiempo.
Nos encontramos, por tanto, ante una estructura sintetizante o inductiva, en la que la tesis, explícita, cierra el escrito (Estamos ante problemas sociales que reclaman, cuando es imprescindible, la actuación de la Administración de Justicia. No hablamos de problemas alimentarios, sino de una autodestrucción inconsciente).
Para defender su tesis, el autor expone a lo largo del texto una serie de argumentos basados en datos (especialmente en los dos primeros párrafos), generalizaciones indiscutibles (párrafos 3º y 4º) y ejemplificaciones (último párrafo). El primer tipo de argumento se concreta en los datos numéricos que aporta sobre el número de afectados: cien mil o quinientos mil, 2 ó 3% del total de jóvenes entre 15 y 24 años (lín. 1-2); los datos de la Consejería de Sanidad y del Insalud sobre la estabilización de los ingresos (5-6); el caso del juez de Barcelona (21-23) que ingresa a los anoréxicas y el aumento de familias que no cuidan a los incapaces según una denuncia (23-26). El argumento de analogía asimila la actuación de la Agencia para la Tutela de Adultos con a la actuación judicial en el caso de la anorexia (lín. 23-26). Por último, se recurre a una serie de generalizaciones indiscutibles aceptadas por la mayoría: la anorexia provoca alarma social (párrafo 1), la salud debe potenciarse en la escuela (párrafo 3), la televisión y la publicidad colaboran a fomentar la anorexia (párrafo 4).
Nos encontramos ante un texto coherente en su presentación y estructura fundamentalmente por el mantenimiento de un tema constante (la anorexia y sus soluciones), que es único a lo largo del texto y que va progresando a través de su ordenación lógica, como hemos visto al analizar la macroestructura del texto: planteamiento del problema, posibles soluciones, refuerzo de la solución general...


COHESIÓN LÉXICA
La cohesión puede definirse como la serie de mecanismos que unen los elementos lingüísticos del texto. En este caso nos centraremos en la cohesión léxico-semántica, la cual podemos ver reflejada en el texto mediante los siguientes recursos.
Encontramos abundantes repeticiones, por ejemplo: “problema” (8, 10, 23, 24), “social” (3, 12, 23 y 23), “sanidad” (4, 12, 23), “anorexia” (2, 5, 15), “familia” (8, 21), “acción” (12, 19), “alarma” (3, 6), “belleza” (6, 15), “Consejería” (4, 23), “imprescindible” (18, 24), “Madrid” (4, 21), “mil” (en la línea 1 dos veces), “actuar” (7 y 8) y “años” (2, 5).
También podemos observar algunas repeticiones mediante derivación: “acción”, “actuación”, “actuar” (12, 24 y 7); “educación” y “educativos” (8 y 11); “judicial”, “juez”, “justicia” (19, 19 y 24); “sanidad”, “sanitarios” y “sociosanitarios” (4, 17 y 17).
De entre todas estas recurrencias y familias léxicas, podemos señalar como palabra clave del texto la palabra “problema”.
Otro mecanismo es la sustitución por sinónimos referenciales: “los afectados” (1), “jóvenes” (2) y “muchachas” (20); “anorexia” (2), “la más estúpida de las epidemias” (3) y “problema” (8) y “autodestrucción inconsciente” (25). En la misma línea actúa el refuerzo mediante hipónimos (“anorexia”, 2) e hiperónimos (“enfermedad”, 2).
Asimismo, podemos señalar las siguientes parejas de sinónimos: “da lo mismo” y “es igual” (ambos en la línea 1), “enfermedad” y “problema” (2 y 8), “colegios” y “centros educativos” (8 y 11), “comportamientos” y “actitudes” (ambos en la 10), etc.
De igual manera, es posible indicar varias parejas de antónimos: “búsqueda del ideal de belleza” y “tragedia devastadora” (ambos en la 6), “intensificar” y “reducirlo” (6 y 13), “causas” y “consecuencias” (ambos en la 13), “públicas” y “privadas” (14) y el trío “defienden”, “promueven” e “imponen” (15).
Antes hemos mencionado un hiperónimo, pero encontramos más, como la palabra “frentes” en la línea 7, que es hiperónimo de estos hipónimos: “educación” (8), “acción social” (12) y “acción judicial” (19).
De la misma forma, destacan varios campos semánticos, unos más relevantes que otros. Entre los pocos relevantes, está el de las cifras: “cien mil” (1), “quinientos mil” (1), “2” (1), “3” (1), “15” (2), “24” (2) y “XXI” (3); y el de las instituciones: “Consejería de Sanidad” (4), “Ministerio de Sanidad” (12), “Agencia para la Tutela de Adultos” (22) y “Administración de Justicia” (24). De los campos que sí tienen relevancia en el texto, encontramos el de la educación: “familias” (8), “colegios” (8), “disciplina” (11) y “centros educativos” (11); el de las profesiones: “jueces” (titular), “diseñadores” (16), “publicistas” (16), “anunciantes” (16), “profesionales sanitarios” (17), “sociosanitarios” (17) y “servicios médicos” (17); el de la justicia, con términos como “juez” (19), “acción judicial” (19), “Agencia para la Tutela de Adultos” (22) y “Administración de Justicia” (24); también es significativo el de sanidad: “anorexia” (3), “enfermedad” (3), “epidemias” (3), “Consejería de Sanidad” (4), “Insalud” (4), “salud” (9), “Ministerio de Sanidad” (12), “profesionales sanitarios” (17), “sociosanitarios” (17) y “servicios médicos” (17).
Por último, comentaremos que, de entre todos estos campos semánticos, podemos extraer la isotopía léxica del léxico uniendo los campos semánticos de la educación, el de la justicia y el de la sanidad.


COHESIÓN GRAMATICAL
Como ya definimos “cohesión” en el apartado anterior, pasamos directamente a analizar los mecanismos que aportan cohesión gramatical al texto.
Empezaremos por las deixis, esos elementos que señalan fuera del texto. En primer lugar, hablaremos de las deixis de tiempo: “en los últimos años” (4-5) y “simultáneamente” (21), además de los tiempos verbales que veremos en su momento.
En segundo lugar, y en cuanto a deixis de lugar, no encontramos ningún ejemplo. Algo parecido, y en tercer lugar, ocurre con las deixis personales, de las que únicamente aparecen dos ejemplos, en este caso de emisor y receptor: “estamos” (23) y “hablamos” (24).
Respecto a las proformas utilizadas por el autor del artículo, podemos afirmar que no encontramos ninguna, al menos destacable, dado el nivel técnico del vocabulario utilizado.
Pasamos a continuación a analizar los elementos fóricos, es decir, aquellos que señalan dentro del texto. En lo relativo a las anáforas, encontramos un gran número de estas, como los pronombres relativos “que” de las líneas 2 (“una enfermedad”), 3 (“una enfermedad”), 5 (“la delgada línea roja”), 8 (“un problema”), 10 (“comportamientos y actitudes”), 11 (“una disciplina”), 15 (“modelos de belleza”), 21 (“las familias”) o 23 (“problemas sociales”), junto al “cuya” de la línea 20 (“muchachas”) o al “cuyo” de la 22 (“de las familias”, 21); también los pronombres personales “se” (9: “comportarse”, que se refiere a “un problema”, 8) o “reducirlo” (13: “el problema”); así como el sintagma “lo mismo” (15-16) referido a toda la oración anterior.
En cuanto a las catáforas, debemos afirmar lo contrario: son escasas en el texto, por lo que únicamente podemos destacar el pronombre personal “se” de la línea 5, referente a “los ingresos por anorexia” (5).
Seguidamente, comentaremos las elipsis, que tampoco predominan en el texto. La mayoría de ellas son de sujeto: “(las televisiones) no den cabida…” (14), “(Nosotros) estamos ante…” (23) o “(Nosotros) no hablamos…” (24); aunque también las hay de conector y verbo: “sino (que hablamos) de una autodestrucción…” (25).
En cuanto al eje temporal del texto, diremos que predominan los presentes, sobre todo de Indicativo (“da”, 1; “provoca”, 2; “amenaza”, 3; “señalan”, 4; “separa”, 5; “obliga”, 6; “tienen”, 7; etc.), aunque también los hay de Subjuntivo (“sean”, 1); igualmente encontramos pretérito perfecto compuesto, propio del pasado reciente: “se han estabilizado” (5) o “se ha denunciado” (21); y también el futuro imperfecto de Indicativo, propio de la posterioridad: “acabarán” (10). De ello, podemos deducir que predomina la simultaneidad puesto que trata de hechos presentes y con un grado elevado de seguridad y certeza.
Para terminar, encontramos conectores que estructuran el texto: ordenadores (“El primero”, 8; “El segundo”, 12; “por último”, 16), conclusivos (“finalmente”, 19) y continuativos (“simultáneamente”, 21). También son importantes los conectores que estructuran las ideas: de contraste (“sino”, 25); y, menos significativamente, los conectores de valoración que muestran la actitud del emisor: “especialmente” (9).